Los manifestantes autoconvocados de Nicaragua llamaron hoy a marchas en varias ciudades este sábado para pedir la libertad de los "reos políticos" del Gobierno de Daniel Ortega, a lo que la Presidencia anunció una "contramarcha".
La marcha más grande se espera que sea en Managua, escenario de manifestaciones multitudinarias en la historia del país, ocurridas en los últimos cuatro meses, contra Ortega.
Los autoconvocados creen que, al menos, 135 personas están como "reos políticos", tras haber sido "secuestradas" por las "fuerzas combinadas" del Gobierno, compuestas por policías, antimotines, parapolicías, paramilitares y grupos afines al Gobierno, que las capturan sin orden judicial ni delitos comprobados.
Por el Gobierno, la vicepresidente Rosario Murillo anunció: "la caminata en Managua y en todo el país, durante el fin de semana es para exigir justicia y no a la impunidad, porque todos lo sabemos quiénes son los terroristas, los golpistas, los asesinos, los criminales".
Se refirió con estos calificativos a las personas que se oponen a que Ortega permanezca en el poder después de que unos 317 a 448 personas han muerto en protestas contra su administración desde el 18 de abril, aunque el presidente únicamente reconoce 197.
Al respecto, el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, Silvio Báez, afirmó que sueña "con una Nicaragua sin 'faraones' y 'oprimidos', en donde se respete la dignidad y los derechos de toda persona, en donde renunciemos a intereses particulares para compartir nuestros bienes e intereses en paz y justicia, y en donde disentir del poder no sea un delito".
ESTADOS UNIDOS
El vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, telefoneó ayer al secretario de Estado vaticano, el cardenal Pietro Parolin, para discutir "la preocupación mutua" sobre la crisis que atraviesa Nicaragua, y alabó el papel de mediación de la Iglesia católica.
