Tan solo tres días después de haber iniciado su mandato, el Gobierno de Iván Duque dio un giro a la política exterior de Colombia al anunciar el retiro de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), de la que el nuevo presidente considera que es "cómplice de la dictadura venezolana".
La "decisión política" de retirarse, que ya había sido adelantada por el presidente Duque, es "irreversible", afirmó el canciller de Colombia, Carlos Holmes Trujillo, al hacer ayer el anuncio.
"Vamos a proceder a hacerlo (...) la nota (diplomática) está lista, no se ha enviado, pero estamos en un proceso de consultas con otros países que aparentemente desearían tomar el mismo rumbo. Si se consolida a raíz de esas consultas una decisión similar actuaremos en conjunto", aseguró.
Trujillo, que asumió el cargo el martes pasado, señaló además que si los países consultados, entre los que están Perú, Argentina y Chile, no se suman a la decisión, Colombia "denunciará el tratado constitutivo" de la Unasur, una medida que entra en vigor seis meses después y posteriormente se retirará de la organización.
"Esta es la base de la decisión que se va a tomar y simplemente cuento de manera rápida el procedimiento normal en estos casos", añadió el canciller.
En enero de 2017, el expresidente colombiano Ernesto Samper dejó la Secretaría General de la Unasur y desde entonces el cargo está vacante porque los 12 países que conforman el organismo no se han puesto de acuerdo para elegir a un reemplazo. Por esta razón Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Perú le notificaron a Bolivia, que tiene la presidencia temporal de la Unasur, que dejarían de participar en las instancias de la Unión hasta que no se garantice el funcionamiento adecuado de la organización.
