KABUL. Al menos, 18 personas, entre ellas tres atacantes, murieron y otras 15 resultaron heridas ayer en un asalto contra la sede del Ministerio afgano de Refugiados en la provincia de Nangarhar, en el este de Afganistán.
Un primer atacante suicida hizo detonar un vehículo cargado de explosivos para abrir paso a dos de sus compañeros, que se atrincheraron en el edificio hasta que fueron abatidos casi seis horas después del inicio del ataque, dijo el portavoz, Attaullah Khogyanai.
