Un grupo de militantes vinculados a varios movimientos sociales comenzó ayer una huelga de hambre para pedir la libertad "inmediata" del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, preso por corrupción desde el pasado abril.
Al menos, seis personas, entre ellos cuatro hombres y dos mujeres, de Vía Campesina, un grupo internacional que en Brasil aglutina a varias asociaciones trabajadores rurales, comenzaron la huelga por tiempo indeterminado para demandar "justicia" en el Tribunal Supremo Federal (STF).
Entre las reclamaciones del grupo se encuentra la puesta en libertad de Lula, condenado a 12 años y un mes de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero, "para que pueda ser votado por el pueblo brasileño".
A pesar de su arresto y de encontrarse virtualmente inhabilitado, Lula será oficializado este fin de semana candidato por el Partido de los Trabajadores (PT) para las elecciones del próximo octubre, en las que lidera todas las encuestas de intención de voto.
