Las autoridades de Laos distribuyeron ayer ayuda a miles de afectados, trabajan para rescatar a otros miles y buscan a cientos de desaparecidos por la riada que provocó el derrumbe de una presa en el sur del país el lunes 23. El número de víctimas mortales ha subido a 19, según datos provisionales de las autoridades de la provincia de Attapeu, y se teme que aumente a medida que avancen los trabajos de los equipos de rescate que buscan a cientos de desaparecidos. Al menos, ocho aldeas de Attapeu quedaron sumergidas parcialmente por los 5.000 millones de metros cúbicos de agua que liberó el derrumbe de una sección de una red de embalses en construcción en los ríos Xe Pian y Xe Namnoy. Los equipos de búsqueda y rescate utilizan helicópteros y embarcaciones, menos de las que necesitan, para localizar a los desaparecidos y salvar a las personas que siguen atrapadas en sus casas o en árboles. El gobernador Bounhom Phommasane, del distrito Sanamxay, en Attapeu, declaró a los medios oficiales que esta mañana tenían 2.851 personas rescatadas, pero que aún quedan más de 3.000 en espera de auxilio. "Un segundo paso para nosotros será recuperar e identificar a los muertos, pero actualmente lo prioritario es encontrar a los que siguen con vida", añadió el gobernador, según cita el diario Vientiane Times.
