MANILA. El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, se comprometió ayer a firmar en un plazo de 48 horas un pacto fundamental encaminado a zanjar el conflicto separatista musulmán en la sureña isla de Mindanao, uno de los enfrentamientos más longevos de la región.
La promesa se produce después de que desavenencias internas en el Legislativo bicameral aplazaron ayer la votación de la Ley Orgánica del Bangsamoro, destinada a ampliar la autonomía de esta región de mayoría musulmana.
