Las autoridades filipinas confirmaron este martes el fallecimiento de 36 personas a raíz del terremoto de magnitud 7,8 que azotó la víspera la sureña isla de Mindanao, mientras continúan los trabajos de emergencia para encontrar a los desaparecidos.
Según el informe preliminar publicado hoy por el Consejo Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (Ndrrmc), cuatro personas permanecen sin localizar y 167 resultaron heridas por el sismo, que afectó al menos a 88.000 ciudadanos.
El temblor fue detectado a unos 24 kilómetros al suroeste de la isla de Burias -sur de Mindanao- y a una profundidad de alrededor de 35 kilómetros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, en inglés), que mide la actividad sísmica de todo el mundo.
Edificios gubernamentales, viviendas, carreteras y puentes, resultaron dañadas por el potente sismo, al que siguieron unas 870 réplicas, con magnitudes entre 1,3 hasta 6,7, apuntan los datos oficiales.
