El chavismo que gobierna Venezuela desde 1999 sigue sin dar respuesta al más grande conflicto laboral que haya enfrentado Nicolás Maduro desde que asumió el poder en 2013, y por el que desde hace 19 días los gremios protestan en todos los estados del país petrolero.
Lo que hace tres semanas comenzó con llamamientos aislados a protestas de trabajadores sanitarios, eléctricos y profesores universitarios es hoy un entramado sistemático de manifestaciones para denunciar la miseria en la que viven los dependientes del Estado, el mayor empleador de Venezuela.
Con pequeñas protestas los trabajadores han denunciado el deterioro de los hospitales públicos, la pérdida del poder adquisitivo debido a la inflación diaria de 2,8 %, así como la falta de inversión en materia transporte y en la industria eléctrica.
