EFE• Bondy (Francia).- Un muchacho con la cabeza muy bien amueblada, esforzado y valiente: así definen al francés Kylian Mbappé sus antiguos vecinos de Bondy, localidad de los estigmatizados suburbios parisinos que se movilizará este domingo para alentar a su "príncipe" en la final del Mundial ante Croacia.
Bondy era una ciudad más del departamento de Seine Saint-Denis, uno de los más empobrecidos y marginales en Francia, hasta que uno de sus habitantes se empeñó en sacarla del anonimato.
Si en 2017 el nombre de Mbappé ya había sonado con fuerza por su estratosférico fichaje por el París Saint-Germain, este 2018 ha supuesto su completa consagración internacional por sus actuaciones en el Mundial de Rusia.
El joven prodigio podrá tocar la gloria mañana si Francia gana a Croacia en Moscú. Y lo haría con solo 19 años.
