ROMA. El Gobierno de Malta anunció ayer su decisión de no permitir usar sus puertos a las organizaciones humanitarias que operan en el Mediterráneo central, después del caso del barco de la ONG Lifeline, al que dio puerto para desembarcar 234 inmigrantes.
La Valeta tomó la decisión "hasta que se aclare" la investigación iniciada a la ONG alemana Lifeline, que el pasado 21 de junio salvó frente a Libia en aguas internacionales a 234 inmigrantes y a la que ha permitido el atraque.
