Los graves y sistemáticos abusos cometidos en Venezuela y la impunidad generalizada en la mayoría de estas violaciones requieren una implicación mayor de la Corte Penal Internacional (CPI) para identificar a los culpables y otorgar justicia a las víctimas, según la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.
En su segundo informe a distancia -las autoridades le deniegan el acceso al país- sobre la situación de las libertades fundamentales en Venezuela, presentado ayer, el organismo denuncia cientos de homicidios, presuntas ejecuciones sumarias, uso excesivo de la fuerza en contra de manifestantes, torturas y detenciones arbitrarias por las fuerzas de seguridad.
En febrero de este año se abrió la investigación.
