El Fondo Monetario Internacional (FMI) vuelve a Argentina con "humildad" y "confianza" tras aprobar ayer formalmente el plan de ayuda financiera por valor de 50.000 millones de dólares y tres años de duración, diseñado para fortalecer la economía en un momento de volatilidad financiera externa.
El Directorio Ejecutivo del organismo dio el visto bueno al plan en su discusión de ayer por la mañana, en lo que era el último paso necesario para formalizar el programa y desembolsar el primer tramo, por valor de 15.000 millones de dólares.
Los 35.000 millones de dólares restantes estarán disponibles a lo largo de la duración del acuerdo, aunque Argentina ya ha informado de momento que serán tratados "con carácter precautorio". El plan será sometido a revisiones trimestrales.
"Abrazamos este programa con gran humildad y espíritu de colaboración (...) Creemos que si es implementado, será un éxito", afirmó Christine Lagarde, directora gerente del Fondo en una rueda de prensa en la sede de la institución.
Lagarde destacó que "las medidas del plan sido han diseñadas por las propias autoridades argentinas" y que la labor de la institución es de "respaldo".
El programa propuesto por el Gobierno del presidente Mauricio Macri "reduce las necesidades de financiamiento, encauza la deuda pública argentina por una trayectoria descendente firme y afianza el plan de reducción de la inflación mediante metas más realistas y el fortalecimiento de la independencia del banco central".
