La Cámara de Diputados de Argentina inició ayer la sesión en la que se debatirá el proyecto de ley para despenalizar el aborto hasta el cumplimiento de la semana 14 de gestación, que de ser aprobado pasará al Senado para su correspondiente tratamiento y eventual sanción definitiva.
El debate, presidido por el titular de la Cámara, el oficialista Emilio Monzó, se prevé extenso por la cantidad de intervenciones previstas -el hemiciclo, en el que ningún grupo tiene mayoría absoluta, se compone de 257 legisladores- y la votación, con final incierto, podría concretarse en la mañana del hoy jueves.
Este asunto, que históricamente ha generado una fuerte división en el país, llega al pleno tras un inédito debate en audiencias públicas en las que durante dos meses expusieron, a favor y en contra de la iniciativa, más de 700 hombres y mujeres de la sociedad civil, entre ellos científicos, artistas, líderes religiosos, médicos y abogados.
Las autoridades de los principales partidos dieron libertad de conciencia a sus diputados, incluido el presidente Mauricio Macri, del conservador frente Cambiemos -fuerza mayoritaria en la Cámara Baja-, que el 1 de marzo pasado optó por facilitar que se dé un debate que es considerado histórico.
Cinco días después se presentó por séptima vez -las anteriores veces no prosperó en las Cámaras- el proyecto de ley impulsado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.
