VARSOVIA. Los presidentes de los nueve países del flanco oriental de la OTAN, reunidos ayer en Varsovia, han pedido en una declaración conjunta una Alianza Atlántica más fuerte, con más capacidad disuasoria y capaz de hacer frente a las amenazas futuras.
Los líderes de Bulgaria, República Checa, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia, Rumanía y Eslovaquia esperan que la cumbre de la OTAN de este año 2018 sirva para "adoptar decisiones fundamentales".
