LA MALBAIE. Los líderes del G7 iniciaron ayer en Canadá su cumbre anual sin abordar temas espinosos, tras la creciente tensión entre el presidente de EE.UU., Donald Trump, y sus principales aliados internacionales, que podría causar un cisma en el grupo.
Los peores augurios de un enfrentamiento abierto parecieron mitigarse ligeramente después del almuerzo de trabajo y la foto de familia con los que comenzó la 44 Cumbre del G7, que tiene lugar en La Malbaie.
