KABUL. Unos 2.000 líderes religiosos afganos pidieron ayer en una cumbre en Kabul a los talibanes que abandonen la guerra "ilegítima" y acepten la oferta de paz del Gobierno, una reunión que quedó enturbiada tras un atentado suicida que causó ocho muertos reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico (EI).
El Gran Encuentro por la Paz en Kabul congregó a líderes religiosos procedentes de las 34 provincias afganas.
