El rali Dakar tocará una vez más la puerta de Argentina, Bolivia y Chile antes de decidir en unos meses si la carrera regresa a África después de su edición de 2019, que se correrá íntegramente en Perú, anunció ayer su director, Etienne Lavigne.
Durante la presentación la próxima edición del rali en Lima, que será el punto de partida y de llegada, Lavigne explicó que mientras preparan la carrera de 2019 mantendrán contactos con esos tres países y con Perú para conocer si tienen intención de volver a albergar nuevamente la competición en 2020.
"Pensamos volver a tocar la puerta de los países para saber si podemos armar nuevas ediciones del Dakar. Haremos propuestas a estos países para ver si en seis u ocho meses hay voluntad de invitarnos a trabajar de nuevo", añadió.
De no darse la condiciones, el Dakar puede regresar a África tras once años sin correr en su territorio. Lavigne reveló en mayo que la Amaury Sport Organisation (ASO), empresa organizadora del rali, ya mantiene contactos con Portugal, Argelia, Angola y Namibia para un eventual trazado en 2020.
Dentro de ese "contexto excepcional" que tendrá hacer en 2019 el Dakar por primera vez en un solo país, Lavigne afirmó que es un desafío bonito.
