El líder de los socialistas españoles, Pedro Sánchez, será elegido previsiblemente hoy viernes presidente del Gobierno en sustitución del conservador Mariano Rajoy, ya que suma suficientes votos para materializar una moción de censura.
El viernes 25, el PSOE presentó en el Congreso esa moción, una iniciativa destinada a cambiar el Gobierno si se alcanza la mayoría absoluta del Congreso y ayer, en la primera jornada del debate, Sánchez recopiló anuncios de votos por parte de diversos grupos que le harán acceder hoy a la Jefatura del Ejecutivo.
Durante la jornada se abrió paso la posibilidad de que Rajoy dimitiera, lo que haría decaer la moción de Sánchez y le permitiría seguir en funciones, pero fuentes próximas al líder del centroderecha negaron esa hipótesis y aseguraron que el todavía gobernante acudirá mañana al Congreso a la votación, aunque le sea desfavorable.
La moción socialista llegó al día siguiente de que la Audiencia Nacional hizo pública la sentencia del caso Gürtel, una trama de sobornos y pagos entre varios cargos del PP y empresarios en la que incluso el partido de Rajoy fue condenado por beneficiarse de esa red.
La "higiene democrática" fue el argumento usado por Sánchez para sustentar la moción y la exigencia de dimisión por parte de Rajoy.
"Dimita ahora y todo terminará. Su tiempo acabó. Dimita y esta moción de censura habrá acabado aquí y ahora", lanzó Sánchez a Rajoy, a quien recriminó su "incapacidad" de asumir sus responsabilidades políticas tras la sentencia "demoledora" de Gürtel.
Por su parte, Rajoy criticó a los socialistas por tener, a su juicio, una visión "interesada y manipulada" de la sentencia de la Audiencia Nacional.
El conservador calificó la iniciativa socialista de "temeraria" y que responde a "los afanes" de su líder, Pedro Sánchez, al que acusó de querer llegar al poder sin tener la confianza de las urnas y, además, de la mano de un conjunto dispar de partidos, entre los que están los nacionalistas catalanes, partidarios de la independencia.
