Corea del Norte y EE.UU. prosiguieron ayer unas conversaciones decisivas para lograr que se celebre la cumbre entre los líderes de los dos países, a la que podría unirse también el presidente surcoreano, Moon Jae-in.
Un equipo de funcionarios de EE.UU. altamente especializados se está reuniendo en el lado norte de la frontera intercoreana con figuras clave del régimen para organizar la esperada cumbre entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, según ha revelado la Casa Blanca.
Está previsto que el que será el primer encuentro de la historia entre los líderes de ambos países se celebre el 12 de junio en Singapur, después de que el presidente de EE.UU. primero la canceló el jueves 24 y luego se retractó tras un cruce de mensajes conciliadores.
Las reuniones que se prevé que duren hasta hoy, martes, servirán para concretar la agenda, principalmente en torno al tema de la desnuclearización tras las recientes tiranteces, y están encabezadas por Sung Kim, actual embajador de EE.UU. en Filipinas, y Choe Son-hui, vicecanciller norcoreana cuyas duras palabras contra Washington motivaron la cancelación de la cumbre por parte de Trump.
