La ONU reclamó ayer acciones urgentes para aliviar la situación en Gaza y evitar una nueva guerra, mientras las potencias del Consejo de Seguridad discuten posibles medidas tras la violencia de las últimas semanas.
"Necesitamos un enfoque unificado para cambiar la actual realidad sobre el terreno en Gaza", dijo al Consejo el enviado de Naciones Unidas para Oriente Medio, Nickolay Mladenov.
Para Mladenov, la reciente violencia en la frontera entre Gaza e Israel es un recordatorio de que la franja está "al borde del colapso" y de que sus habitantes están cada vez más "desesperados" tras más de una década bajo el control de Hamás y de bloqueo israelí.
Según datos de la ONU, 76 palestinos -incluidos 11 niños- han muerto durante el último mes a manos de las fuerzas israelíes, principalmente durante las manifestaciones en la frontera de Gaza.
La respuesta israelí a esas protestas llevó a los países árabes a proponer ante el Consejo de Seguridad una propuesta de resolución para poner en marcha una fuerza internacional que proteja a los civiles palestinos.
Las negociaciones sobre el texto arrancaron el pasado lunes y, según fuentes diplomáticas, se espera que continúen durante días, pues no se espera que haya una votación esta semana.
Ayer los embajadores de los 15 países mantuvieron una larga reunión a puerta cerrada sobre el conflicto palestino-israelí y una mayoría prefirieron guardar silencio sobre la posible resolución.
A priori, la iniciativa impulsada por Kuwait en nombre de los países árabes cuenta con muy pocas posibilidades de salir adelante, dado que Estados Unidos dispone de derecho de veto en el Consejo de Seguridad y lo ha utilizado en el pasado para frenar medidas que consideraba que iban en contra de Israel.
