YAKARTA. Un atentado en una comisaría de Surabaya dejó ayer cuatro suicidas muertos además, diez civiles y policías resultaron heridos en Indonesia, donde desde el 13 han muerto una veintena de personas en una serie de atentados con explosivos contra iglesias reivindicados por el Estado Islámico.
La bomba estaba oculta en dos motocicletas conducidas por cuatro personas de una familia que viajaban con una niña.
