Al menos, 30 combatientes murieron en enfrentamientos entre fuerzas del régimen sirio y yihadistas del grupo Estado Islámico (EI), que intensificaron la violencia desde hace cinco días en el sur de Damasco, informó ayer lunes una ONG.
Las fuerzas de Bachar al Assad bombardearon desde hace varios días el campamento palestino de Yarmuk y barrios vecinos controlados en su mayoría por el EI en la periferia sur de la capital.
Desde el jueves 19, quince combatientes a favor del régimen y 19 yihadistas murieron en los enfrentamientos, informó la organización no gubernamental, Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). Al menos 12 civiles, entre ellos mujeres y niños, murieron en la última semana, agregó la misma ONG.
"Las fuerzas del régimen continúan bombardeando los sectores sur de la capital con ataques aéreos, disparos de artillería y cohetes", declaró a la AFP -replicada por el portal .jornada.unam.mx, el director de OSDH, Rami Abdel Rahmane.
Después de que el régimen sirio anunció la reconquista total de los territorios rebeldes en Guta Oriental, a las puertas de la capital, los nuevos blancos son los focos de resistencia en el sur de Damasco. Se trata de zonas que en su mayoría están controladas por el EI desde 2015.
Antes que empezara el conflicto sirio en 2011, Yarmuk albergaba unas 160.000 personas, incluidas sirios. Hoy solo viven allí algunos miles de personas.
La guerra en Siria comenzó en marzo de 2011 con la represión de las manifestaciones prodemocracia, y fue volviéndose más compleja con el paso del tiempo, a medida que entraron nuevos actores. En siete años ha dejado más de 350.000 muertos, según el OSDH y entre las víctimas figuran 106.390 civiles, entre ellas 19.811 niños.
INFANCIA
Al menos 2.8 millones de menores no fueron escolarizados en los siete años de conflicto en Siria, según los datos publicados ayer por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) antes del inicio, mañana, de una conferencia de apoyo a este país en Bruselas.
