Activistas a favor de los inmigrantes iniciaron ayer en Los Ángeles (EE.UU.) una caminata de ocho días rumbo a la frontera con México para "solidarizarse" con los centroamericanos que ansían llegar a territorio estadounidense.
La caminata se inició desde el exterior del edificio federal del Servicio de Inmigración y Ciudadanía (Uscis) de esta ciudad, aunque se espera que en la ruta se sumen más, y culminará el 29 de abril en el Parque de la Amistad, en San Diego, al sur de California.
En este lugar los organizadores prevén encontrarse con parte de los cientos de centroamericanos que desde hace semanas recorren en caravana el territorio mexicano con el fin de buscar asilo en EE.UU., una peregrinación que ha merecido las críticas y amenazas del presidente Donald Trump.
"(Los centroamericanos) no van a ser recibidos con tropas y fusiles en la frontera, sino que con abrazos de muchos estadounidenses", dijo Tessie Borden, vocera de la organización Clérigos y Laicos Unidos por una Justicia Económica (CLUE).
