El expresidente peruano Pedro Pablo Kuczynski se convirtió ayer en el blanco de la investigación fiscal por el caso Odebrecht, después de aprobarse su impedimento de salida del país y el allanamiento de sus casas en Lima, apenas tres días después de su renuncia a la presidencia.
El juez anticorrupción Juan Carlos Sánchez declaró fundado el pedido de impedimento de salida del país, planteado por el fiscal Hamilton Castro, por un lapso de 18 meses, sin necesidad de mayor análisis dado que la defensa del exmandatario aceptó la medida.
El abogado de Kuczynski, César Nakazaki, anunció que aceptaban el impedimento de salida, a pesar de que cuestionaban su legalidad por tratarse de una investigación preliminar.
Nakazaki se quejó de que, al mismo tiempo en que se decidía esta medida, la fiscalía había ordenado el allanamiento de dos casas de Kuczynski en Lima, en búsqueda de indicios sobre el presunto delito de lavado de activos.
La televisión local mostró cómo los fiscales entraron a la casa de Kuczynski en el distrito de San Isidro, en medio del resguardo policial, mientras que otro equipo del Ministerio Público se dirigió a la vivienda de campo en el distrito de Cieneguilla, en las afueras de la capital. Nakazaki indicó al juez que el expresidente "en algún momento tendrá que ausentarse del país, por motivos familiares, previo a la etapa de la investigacion penal".
La esposa de Kuczynski, la estadounidense Nancy Lange, viajó a Estados Unidos la semana pasada y pidió la reprogramación del interrogatorio que le hará la Fiscalía sobre los depósitos de Odebrecht en cuentas mancomunadas con su cónyuge.
