El último grupo de evacuados de la localidad de Harasta, en Guta Oriental, salió anoche de esta región de las afueras de Damasco rumbo al noroeste de Siria y se espera que continúen en los próximos días, gracias a los acuerdos logrados entre las autoridades y facciones islamistas.
Durante la jornada de ayer, unas 3.000 personas, entre ellas 689 combatientes, abandonaron a bordo de 33 autobuses la localidad de Harasta, en Guta Oriental y controlada por el Movimiento Islámico de los Libres de Sham, informó la televisión estatal siria.
Esas personas se dirigen a la provincia de Idleb, en el norte del país y controlada casi totalmente por el Organismo de Liberación del Levante, la alianza de la exfilial siria de Al Qaeda, y otros grupos.
Este es el segundo día de evacuación de civiles y milicianos de Harasta, en virtud del acuerdo alcanzado entre los también llamados Libres de Sham y las autoridades sirias, que en la práctica supone la rendición de esta organización armada de tendencia salafista.
La televisión estatal recordó que desde ayer salieron un total de 3.695 personas, entre ellas 1.102 guerrilleros, de esa localidad.
Harasta está rodeada por el ejército sirio y sus aliados, al igual que los otros dos reductos rebeldes que quedan en Guta Oriental: la urbe de Duma, controlada por el Ejército del Islam, y una zona que engloba las poblaciones de Haza, Yobar, Ain Tarma, Arbín y Zamalka, dominada por la Legión de la Misericordia y el Organismo de Liberación del Levante.
En esta última área del sur de Guta Oriental, las partes contendientes consiguieron ayer un pacto similar al conseguido en Harasta.
Medios de comunicación estatales sirios informaron de que se acordó la evacuación de 7.000 personas, entre ellas milicianos de la Legión de la Misericordia y de la exfilial siria de Al Qaeda, de Yobar, Zamalka, Arbín y Ain Tarma hacia la ciudad de Idleb.
