La Corte Suprema de Brasil aplazó ayer jueves el análisis del habeas corpus solicitado por el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva para evitar su encarcelamiento una vez agotados los recursos en segunda instancia, pero le concedió un salvoconducto hasta que el órgano retome las discusiones el 4 de abril.
El plenario de la máxima corte del país determinó que el exmandatario no podrá ingresar en prisión hasta el juicio del habeas corpus, aunque el tribunal de segunda instancia que lo condenó a 12 años de prisión por corrupción rechace el lunes 26 el recurso interpuesto por la defensa.
Por siete votos contra cuatro, magistrados del STF blindaron momentáneamente al líder de la izquierda, que fue condenado a 12 años y un mes de cárcel por corrupción y lavado de dinero, y corre el riesgo de ser encarcelado si un tribunal de apelación rechaza el lunes 26 sus últimos recursos de segunda instancia.
La fiscal general de Brasil, Raquel Dodge, pidió ayer al Tribunal Supremo (STF) que niegue el habeas corpus preventivo solicitado por la defensa del expresidente para evitar su prisión tras la condena en segunda instancia.
Durante un pronunciamiento en el Supremo, Dodge subrayó que la decisión del pleno "cambiará la historia del tribunal", que este jueves deberá decidir si Lula podrá o no responder en libertad hasta el análisis de los recursos en instancias superiores.
