Guta Oriental se prepara para una evacuación de combatientes islamistas y civiles tras un acuerdo entre las autoridades y uno de los grupos armados que operan en esta región de las afueras de Damasco, objetivo de una ofensiva gubernamental, informaron ayer activistas y rebeldes.
Según un comunicado de los opositores al que tuvo acceso EFE, una delegación militar y civil de la población de Harasta se reunió con un equipo de las autoridades sirias y acordaron la salida de esa localidad de los guerrilleros y ciudadanos que lo deseen hacia el norte del país "con garantías de Rusia".
Harasta está controlada por la facción Movimiento Islámico de los Libres de Sham, de tendencia salafista.
El texto agrega que también se garantizará a quienes permanezcan en Harasta que "se preservarán los componentes de la ciudad sin limpieza ni cambios demográficos".
Además, se formará un comité conjunto de los vecinos de dentro y fuera de la población para hacer seguimiento de los asuntos de la urbe y el tema de los detenidos.
El comunicado afirma que el acuerdo incluye solo a los grupos islamistas de Harasta y no al Ejército Libre Sirio (ELS). El Observatorio Sirio de Derechos Humanos apuntó que se alcanzó un acuerdo en Harasta entre las autoridades y los también llamados Libres de Sham para una evacuación de combatientes y civiles, y un alto al fuego.
Actualmente, solo quedan en Guta Oriental tres reductos en poder de las facciones islamistas, aislados unos de otros, ya que están rodeados por las fuerzas gubernamentales sirias.
Esas zonas son Duma, dominada por el Ejército del Islam; Harasta, controlada por los Libres de Sham; y una área en el sur que engloba varias localidades como Ain Tarma, Haza, Zamalka, Arbín y el barrio damasceno de Yobar, en manos de la Legión de la Misericordia y la alianza de la exfilial siria de Al Qaeda.
