SEÚL. Seúl, Tokio y Pekín intensificaron ayer contactos para las históricas cumbres previstas entre el presidente surcoreano, Moon Jae-in, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, y entre este último y el mandatario de EE.UU., Donald Trump, mientras Pionyang guarda silencio.
Los dos altos cargos de Seúl que se reunieron con Kim y mediaron para facilitar las futuras cumbres emprendieron ayer viajes a China y Japón para entrevistarse con los mandatarios de ambos países, Xi Jinping y Shinzo Abe.
