PEKÍN. El presidente chino, Xi Jinping, logró ayer el poder indefinido, al conseguir que se elimine el límite a su estancia en el poder ejecutivo, con lo que consolida su dominio indiscutido en el Gobierno, el Partido Comunista y las Fuerzas Armadas.
El pleno de la Asamblea Nacional Popular aprobó 21 enmiendas a la Constitución entre las que figura la eliminación del límite de dos mandatos consecutivos para el presidente y el vicepresidente.
