El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, insistió ayer en imponerse en los escenarios internacionales que le son adversos al afirmar que asistirá a la Cumbre de las Américas, pese a no ser bienvenido, y tras pedir la convocatoria a una cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
El jefe de Estado venezolano afirmó ayer que busca exponer y defender la "verdad" de su país en ambas cumbres, luego de que distintos Gobiernos de la región latinoamericana como Colombia, Argentina, Brasil, Chile y otros tantos países se mostraran críticos con su gestión.
"Llueva, truene o relampaguee, por aire, tierra o mar llegaré a la Cumbre de las Américas con la verdad de la patria de Simón Bolívar (...) allí llegará la verdad de Venezuela", dijo Maduro. Perú, como país anfitrión, reiteró que no permitirá el ingreso del venezolano "ni al suelo ni al cielo" de su geografía.
Esta decisión es apoyada por el denominado Grupo de Lima y se tomó con base en la declaración de Quebec de 2001 "que señala que la ruptura de la democracia constituye un obstáculo insuperable para la participación de un Estado en la Cumbre de las Américas", afirmó el martes la ministra de Exteriores del Perú, Cayetana Aljovín.
Frente a esto, Maduro aseguró ayer que recibió de su homólogo peruano, Pedro Pablo Kuczynski, una invitación y pidió al Grupo de Lima (Argentina, Canadá, Chile, Colombia, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, Brasil, Costa Rica) ponerse de acuerdo.
El gobernante venezolano pidió que se convoque a una cumbre de la Unasur para hablar sobre la situación por la que pasa su país y para, dijo, "defender la verdad".
"Le digo al presidente de Argentina, Mauricio Macri (...) convoque, atrévase, no me tenga miedo (...) convoque como presidente de Unasur a una cumbre de los países de Unasur", dijo Maduro. Pidió restablecer las relaciones de "respeto, de comunicación, las relaciones diplomáticas" con los países del organismo.
