Una decisión sorprendente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre la consulta popular en Ecuador desató una fuerte ola de críticas al organismo, enmendado incluso por su hermana, la CorteIDH.
El martes, la CIDH pidió a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) medidas provisionales en favor de los miembros del Consejo de Participación Ciudadana de Ecuador (CPCCS), cuya destitución fue aprobada en la consulta popular del domingo 4.
El expresidente ecuatoriano Rafael Correa, quien durante su mandato intentó debilitar el Sistema Interamericano de Derechos Humanos por todos los frentes, recurrió a la CIDH para tratar de impedir la consulta, sobre todo las preguntas que abrían la puerta a terminar con el Consejo (que elige a las autoridades de control del país) y la reelección indefinida.
Se trata de uno de los choques más claros que se recuerdan entre los dos órganos principales del Sistema Interamericano de Derechos Humanos de la Organización de los Estados Americanos (OEA).
