El alemán Andreas Weillinger se convirtió ayer sábado en nuevo campeón olímpico de saltos de trampolín, en la rampa corta, tras ganar la competición de los Juegos de PyeongChang, en Corea del Sur.
Wellinger -que sucede en el historial de esta prueba al polaco Kamil Stoch, cuarto ayer sábado-, remontó cuatro puestos desde el quinto que ocupaba tras la primera ronda -en la que saltó 104 metros y medio-, para, con un segundo intento de 113,5 alzarse con el triunfo final.
El alemán contribuyó -tras el triunfo de su compatriota Laura Dahlmeier en la prueba sprint 7,5 kilómetros de biatlón- a que su país se haya convertido en el primer líder del medallero, tras la primera jornada de competición en los Juegos de invierno, en la que este sábado se disputaron cinco pruebas.
Wellinger, nacido hace 22 años en Ruhpolding y que ya era campeón olímpico, pero por equipos, hace cuatro años, en Sochi (Rusia), sumó 259,3 puntos, 8,2 más que el noruego Johann Andre Forfang -reconocible por su pelirrojo mostacho ondulado, a 'modo Dalí'- que se colgó al pecho la medalla de plata.
