ANKARA. Siete soldados turcos murieron ayer en el cantón sirio de Afrín en diversos enfrentamientos con milicias kurdosirias, en la jornada más sangrienta para los militares turcos desde que entrarán el pasado 20 de enero en ese territorio en el noroeste de Siria.
Cinco soldados murieron en un ataque de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG) contra un tanque, señala el Estado Mayor turco en un comunicado.
