EFE. El presidente de Brasil, Michel Temer, dijo ayer que no cree que el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, condenado en segunda instancia por corrupción, esté "muerto políticamente" y consideró que su posible inhabilitación para las elecciones generales de octubre puede añadir "tensión" al país.
Desde el punto de vista político, el gobernante apreciaría que el líder del Partido de los Trabajadores (PT) "pudiera disputar" los comicios presidenciales.
