KABUL. Al menos, siete miembros de una misma familia, seis de ellos niños, murieron ayer al ser alcanzados en su casa por un proyectil en la provincia de Ghazni, en el sur de Afganistán, informó a EFE una fuente oficial.
El portavoz del gobernador de la provincia, Arif Noori, responsabilizó a los talibanes por el lanzamiento la mañana de ayer de morteros contra la casa, situada en Qarabaghi, un barrio de Ghazni, capital de la provincia de mismo nombre.
