El peor incendio que ha afectado a Corea del Sur en una década causó ayer 37 muertos y más de 140 heridos, de los que cerca de una veintena están graves, en un hospital de la ciudad de Milyang, al sudeste de la capital surcoreana.
Aunque en un primer momento la confusión llegó a elevar todavía más el número de víctimas, fueron 37 las personas que perdieron la vida en el Hospital Sejong, donde las llamas se desataron en la concurrida sala de emergencias del primer piso del edificio principal.
El Ministerio de Sanidad de Seúl informó de que se desconoce por el momento el origen del incendio y que se teme por la vida de varios de los 18 heridos graves, mientras que las autoridades del centro hospitalario sopesan la posibilidad de que la chispa de algún aparato eléctrico fuera la causa de la tragedia.
"Todavía no sabemos la causa exacta del fuego, pero algunos dicen que pudo haber sido generado por una chispa de alguno de los sistemas de calefacción o refrigeración, una chispa del techo o haberse desatado en unas instalaciones diseñadas para desinfectar equipo quirúrgico", anticipó el presidente del hospital, Song Byeong-cheol, en declaraciones recogidas por la agencia Yonhap.
