El coordinador humanitario de la ONU en Somalia, Peter de Clercq, denunció ayer la demolición de 23 campamentos que alojaban a más de 4.000 familias refugiadas en las afueras de la capital del país, Mogadiscio.
"Estoy muy compungido tras haber sabido que estos desahucios se llevaron a cabo sin aviso previo. Algunas de estas personas han caminado largas distancias desde diferentes partes del país huyendo de la sequía y del conflicto. Han perdido sus pertenencias ya que no les dieron tiempo para recogerlas", indica De Clercq en un comunicado. Los refugiados sestaban en estas tierras después de que su anterior propietario se comprometió a alojarlas, pero el nuevo dueño se embarcó en una batalla judicial para expulsarlos, que finalmente acabó ganando.
