Miles de palestinos protestaron ayer por cuarto viernes consecutivo, día de rezo musulmán, contra la decisión de EE.UU. de reconocer Jerusalén como capital de Israel, y decenas de personas resultaron heridas en enfrentamientos con el Ejército israelí en Gaza y Cisjordania, informó el Ministerio de Sanidad.
Cincuenta manifestantes palestinos resultaron heridos en la Franja de Gaza por munición real de las tropas israelíes desplegadas en la frontera con Israel, cinco de ellos en estado crítico, según el portavoz del Ministerio de Sanidad en el enclave costero, Ashraf al Qedra.
Al menos, 120 personas fueron tratadas por inhalación de gases lacrimógenos por personal sanitario y varias tuvieron que ser trasladadas a centros hospitalarios de la Franja.
Las protestas, en las que se entonaron eslóganes contra el presidente estadounidense, Donald Trump, se repitieron en diferentes localidades cisjordanas como Nablus, Hebrón, Bilin, Kufr Qadum, Belén y al Bireh.
La Media Luna Roja atendió a 293 personas en toda Cisjordania, la mayoría por inhalación de gas y 63 por lesiones provocadas por balas de acero recubiertas de caucho.
Los palestinos estaban llamados a otro viernes de la ira contra la postura de Trump sobre el estatus de Jerusalén, cuya parte oriental está ocupada por Israel desde la Guerra de los Seis Días de 1967, movimiento que condena la comunidad internacional.
Los manifestantes suelen acercarse a los puestos de control del Ejército israelí y retan a los soldados, arrojando piedras y quemando neumáticos, que responden con amplio material antidisturbios y, en ocasiones, con munición real.
