En una extenuante contra reloj y pese a una férrea oposición, el Congreso mexicano aprobó ayer por mayoría la polémica Ley de Seguridad Interior, que establece el papel de las Fuerzas Armadas en las tareas de seguridad pública.
Con 262 votos a favor, 25 en contra y cero abstenciones, la Cámara de Diputados ratificó el dictamen que expide la Ley de Seguridad Interior con las modificaciones enviadas por el Senado y lo envió al Ejecutivo para su promulgación y entrada en vigor. Con esta decisión, que llegó tras 16 horas de debate en el pleno del Senado, el Congreso aprobó finalmente la Ley de Seguridad Interior en el día en que cierra el último periodo de sesiones de 2017.
Militares y marinos asumieron tareas de seguridad pública en la llamada guerra contra el narcotráfico.
