Washington desplegó ayer, al menos, un bombardero estratégico B-1B en el marco de las maniobras aéreas que realiza esta semana con Seúl en la península coreana y que suponen una nueva exhibición de fuerza ante el desafío armamentístico del régimen de Pionyang.
Realizó ejercicios de bombardeos simulados con cazas furtivos estadounidenses F-22 y F-35 y cazas F-15 surcoreanos como parte de las maniobras anuales.
