Los cuatro empresarios peruanos denunciados por los sobornos de la brasileña Odebrecht fueron recluidos ayer en el penal Ancón I para cumplir con la orden de 18 meses de prisión preventiva dictada en su contra por los presuntos delitos de colusión y lavado de activos.
La Junta Clasificatoria del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) decidió que José Graña Miro Quesada y Hernando Graña Acuña, de la firma Graña y Montero; Fernando Camet Piccone, de la empresa JJCamet; y Fernando Castillo Dibós, de la compañía ICCGSA, cumplan la detención en el régimen cerrado especial en el penal Ancón I, a unos 100 kilómetros al norte de Lima. El juez Richard Concepción Carhuancho ordenó 18 meses de prisión preventiva contra los cuatro empresarios.
