El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Ecuador convocó para el 4 de febrero a una consulta popular, promovida por el presidente del país, Lenín Moreno, sobre la derogación de la reelección indefinida, cuestiones medioambientales o la no prescripción de delitos sexuales a menores, entre otros.
El pleno del CNE anunció el inicio formal del proceso de consulta, cuya convocatoria oficial la hará el organismo el próximo 7 de diciembre, según anunció su presidenta, Nubia Villacís.
Con ello, se dejó completamente despejado el camino del referendo impulsado por Moreno, pero que ha sido cuestionado por algunos críticos al Gobierno, especialmente el expresidente Rafael Correa (2007-2017), quien ha tachado la actitud del régimen de "golpe de Estado".
Moreno, tras esperar más allá del plazo de 20 días establecido en la normativa para que la Corte Constitucional califique las preguntas de la consulta, decidió convocar directamente al referendo y pasó por encima a dicho tribunal.
Correa consideró que se vulneró el Estado de derecho, aunque Moreno remarcó que la decisión es la voluntad del pueblo en las urnas la que debe dirimir sobre cuestiones importantes para robustecer la democracia en el país. Moreno y Correa, antiguos correligionarios y ahora enfrentados, también se disputan la conducción de Alianza País, el movimiento que les arropó para llegar al poder.
La consulta, además de definir estrategias de Gobierno, también se prevé que dilucide en algo la pugna entre ambos líderes políticos.
De momento, el CNE se ha abocado a organizar la consulta y no hay quién pueda hacer algo que interfiera con su cometido, según advirtió su presidenta.
Se calcula que algo más de trece millones de ecuatorianos estarán facultados para acudir a las urnas y votar por las siete preguntas de la consulta popular propuesta por Moreno.
