Los ocho exconsejeros del Gobierno regional catalán cesado y los líderes de dos organizaciones secesionistas de esa comunidad autónoma regresaron ayer a prisión tras comparecer en el Tribunal Supremo (TS) de España, a la espera de que el juez decida el próximo lunes sobre su petición de ser puestos en libertad.
Los diez imputados declararon ayer, por orden y durante cuatro horas, ante el magistrado Pablo Llarena, que resolverá sobre sus peticiones de libertad.
