La canciller alemana, Angela Merkel, llamó ayer al orden a su ministro de Agricultura, el conservador Christian Schmidt, tras decidir este por cuenta propia votar a favor de la renovación en la UE de la licencia al herbicida glifosato, lo que ha desatado la indignación de sus socios de coalición socialdemócratas. "No era este el proceder pactado en el Gobierno, donde se había acordado una abstención", afirmó Merkel.
