Flamengo, el club más popular de Brasil, viajó ayer a la ciudad colombiana de Barranquilla, donde el jueves 30 visitará a Junior en el partido de vuelta por semifinales de la Copa Sudamericana, aún sin resolver la crisis generada por las dudas en cuanto a su cuestionado portero.
El técnico del conjunto de Río de Janeiro, el colombiano Reinaldo Rueda, se negó a anunciar antes del embarque si alineará como titular al criticado portero Alex Muralha, el sustituto inmediato del lesionado Diego Alves, pero que perdió toda la confianza de los hinchas y de algunos dirigentes.
Muralha ya había sido relegado por fallas que lo pusieron como blanco de las críticas de los hinchas y el pasado jueves 23, dos minutos después de sustituir a Alves en el partido contra el Junior en el Maracaná, sufrió un gol que permitió a los colombianos ponerse en ventaja antes de que Flamengo consiguiera remontar e imponerse por 2-1 en la ida de la semifinal.
