Aumentar el número de mujeres en cargos de responsabilidad es fundamental para seguir progresando en la lucha contra el acoso sexual, avisa la directora ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka.
Lo hace en la víspera del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que este año llega en medio de una avalancha de denuncias de acoso contra figuras públicas y con las víctimas haciéndose oír bajo el lema #MeToo (#YoTambién). "Sin duda estamos viendo algunos cambios", asegura Mlambo-Ngcuka en una entrevista con EFE.
El principal, apunta, es que más y más mujeres son capaces de denunciar a pesar de las consecuencias a las que se siguen exponiendo y de que, aún hoy, se tiende a cuestionar sus testimonios en vez de creerlos.
Las mujeres, además, tienen más expectativas de que la sociedad reaccione contra los acosadores, destaca.
Más allá del valor de las víctimas, Mlambo-Ngcuka extrae una conclusión clave de este cambio: la importancia de la presencia de mujeres en altos cargos tanto en el sector público como en el privado.
