La Policía Federal brasileña inició ayer una operación contra una red que desviaba dinero para el transporte público en el estado de Río de Janeiro e implicaba a políticos y empresarios regionales, informaron fuentes oficiales.
Bautizada como 'Cadeia Velha' (Prisión Vieja), la operación es un desdoblamiento de las investigaciones del gigantesco caso de corrupción en Petrobras y busca cumplir seis órdenes de prisión preventiva, 4 de prisión temporal y 35 de búsqueda y aprehensión. Entre los mandatos de prisión destacan los expedidos contra el empresario Jacob Barata Filho, del ramo del sector de transportes, y contra Felipe Picciani, uno de los hijos del presidente de la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro (Alerj) Jorge Picciani y hermano del ministro de Deportes, Leonardo Picciani.
