La Fiscalía General del Estado ecuatoriano acusó ayer al vicepresidente sin funciones, Jorge Glas, a su tío Ricardo Rivera y al excontralor Carlos Pólit por el presunto delito de asociación ilícita en la trama de sobornos de la constructora Odebrecht.
El fiscal general, Carlos Baca, presentó 28 elementos de convicción que demostrarían la participación del vicepresidente en el delito de asociación ilícita, 39 para su tío Ricardo Rivera por la misma falta y una decena contra el excontralor Carlos Pólit, prófugo de la justicia y también vinculado en otro caso de concusión de la misma trama de sobornos. Así lo ha indicado la Fiscalía a lo largo de la tarde en la segunda jornada de audiencia de evaluación y preparatoria de juicio contra los procesados por asociación ilícita, que se espera que se prolongue por lo menos hasta hoy, viernes.
Uno a uno, el fiscal fue emitiendo las razones que llevaron a su institución a formular cargos contra los otros diez presuntos implicados por el mismo delito, después de descartar el miércoles acusar a cinco procesados, cuatro brasileños -entre ellos, José Conceicao Santos, exdirector de Odebrecht en Ecuador- y un ecuatoriano.
Aseguró que la trama de corrupción versa sobre cinco contratos adjudicados a la constructora brasileña por el Gobierno del expresidente Rafael Correa y que en este contexto, el vicepresidente electo se habría beneficiado de 13.5 millones de dólares en sobornos pagados entre 2012 y 2016, indicaron medios locales. En caso de que la Corte acoja la argumentación de la Fiscalía, Glas, en prisión preventiva en una cárcel de Quito desde el 2 de octubre, se convertiría en el político de más alto rango en sentarse en el banquillo de los acusados salpicado por el escándalo de corrupción de la trama Odebrecht.
