La Policía descartó ayer que la matanza perpetrada este domingo 5 por Devin Patrick Kelley, que mató a 26 personas en una iglesia baptista de Sutherland Springs (Texas), se debiera a motivos raciales, religiosos o terroristas y atribuyó la acción del tirador a causas personales.
"No contemplamos que la acción de ayer se deba a motivos raciales o religiosos; sí podemos decirles que había una serie de problemas domésticos en su familia", afirmó la Policía en una rueda de prensa.
