Sobre el paro anunciado para el lunes, la mayoría de los representantes de las unidades educativas determinó que las actividades serán normales y el martes 18 se concentrarán en las gradas de la Catedral para tomar decisiones en conjunto. Los maestros de base demandan que la Federación de Trabajadores en Educación Urbana convoque a una asamblea y sea esa instancia la que resuelva el conflicto interno de los educadores.
Las puertas del edificio de la federación del magisterio urbano, en la calle Sucre, continúan tapiadas desde hace una semana. El sábado 8 de febrero, luego de una reunión convocada por los dirigentes de células sindicales y representantes de asociaciones de profesores, determinaron tapiar las tres puertas de ingreso a esa infraestructura, en demanda de que la dirigencia de la federación llame a una reunión.
El viernes en la noche, los maestros movilizados se reunieron para analizar la situación. En la reunión participaron los presidentes de las asociaciones de maestros y dirigentes de las células sindicales, informó uno de los educadores que participó del encuentro. Se informó que revisaron la documentación emitida por cada una de las células sindicales y pocas solicitaron el paro de actividades.
Entre los representantes de las unidades educativas que hicieron conocer que acatarían el paro el lunes 17 estaba el delegado sindical del colegio Nacional Juan Manuel Calero, Víctor Cordeiro, quien anunció que esta unidad educativa paralizará sus actividades el día lunes 17 de febrero, exigiendo de la Federación de Maestros Urbanos y la Confederación la convocatoria a una asamblea general.
